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Tarta de queso (receta sin horno)

29 de junio 2016 en
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El viernes pasado tuvimos un nuevo taller de La Dulcescuela. Esta vez fue de repostería sin horno, por aquello de que ya estamos en veranito (aunque los fines de semana no lo parezca…). ¡¡Fue un éxito!! Vino mucha gente y pudieron aprender y disfrutar 4 recetas fresquitas, fáciles de preparar y que no necesitan horno. La verdad es que la gente salió muy contenta… ¡y yo más! :)

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Así que para que los que no pudisteis asistir no os quedéis con las ganas, hoy os voy a enseñar una de las recetas que hicimos: tarta de queso.

Sí, la típica tarta de queso con su mermelada por encima, su base de galleta y un relleno de queso fresquito y buenísimo.

Creo que hay tantas recetas de tarta de queso como personas que la preparan. Es algo así como la tortilla de patata, que en todas las casas se hace pero no hay dos recetas iguales. La que os traigo hoy es la que llevo haciendo años, que me la pasó una compañera de piso. Siempre que había una ocasión especial o comida preparaba esta tarta y era un éxito, siempre me pedían la receta.

Así que aquí os dejo mi versión. ¡¡Espero que os guste!!

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TARTA DE QUESO

 Ingredientes:

  • 200 g. de galletas tipo Digestive
  • 100 g. de mantequilla
  • 300 g. de queso Philadelphia
  • 200 ml. de nata para cocinar
  • 200 ml. de leche
  • 3 cucharadas (soperas) de azúcar
  • 6 hojas de gelatinas
  • mermelada para decorar

Preparación:

1.- Trituramos las galletas (con la batidora o golpeándolas con un rodillo o martillo).

2.- Derretimos la mantequilla en el microondas y la añadimos a las migas de galletas. Removemos bien para que se distribuya.

3.- Forramos el fondo de nuestro molde, mejor si es desmontable, con la mezcla de galletas, tratando de dejar un grosor de 1 cm. aproximadamente. Yo siempre le pongo más. Con el dorso de una cuchara igualamos la superficie para que quede lo más lisa posible. Reservamos en la nevera.

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4.- Ponemos a hidratar las hojas de gelatina.

 5.- En un cazo ponemos a calentar la leche, la nata, el queso y el azúcar. Hay que calentarlo sin dejar de remover y sin que hierva. Nos ayudamos con unas varillas manuales para que el queso se deshaga bien.

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6.- Retiramos del fuego y añadimos las hojas de gelatina bien escurridas. Removemos hasta su completa disolución.

7.- Vertemos la mezcla sobre la base de galletas. Dejamos que temple un poco.

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8.- Metemos a la nevera mínimo un par de horas para que cuaje bien. Queda mucho  mejor si la hacemos de un día para otro.

 9.- Sacamos de la nevera y justo antes de servir, desmoldamos y cubrimos con mermelada al gusto.

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NOTAS:

  • Las cantidades están adaptadas más o menos de la receta original que tenía. Puede que así os salga una tarta bastante alta.
  • Antes cambiaba la mantequilla de la base por leche condensada. Gocha, pero gocha. ¡Queda buenísima! Eso sí, algo menos consistente. ¡Ay, pero qué rica!
  • Podéis usar mermelada del sabor que queráis, o incluso sirope de chocolate. Yo normalmente uso de fresa o de frutas del bosque, pero esta vez no tenía y usé una de granada. No me preguntéis por qué la mermelada de granada tiene color melocotón.
  • En la receta que tengo ponía nata de cocinar y esa es la que uso cuando la hago. Pero se puede hacer perfectamente con nata de montar.
  • Si os gusta que sepa muy dulce, podéis añadirle más cantidad de azúcar. En mi receta pone “un poco de azúcar”.
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Parece un proceso largo, pero es sencillísimo y el resultado es brutal. Una vez que la probéis seguro que os animáis a hacerla más a menudo. Además sin tener que encender del horno y con un sabor bien fresquito, es un postre ideal para verano.

¡Ya me contaréis!

Iratxe

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