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CÓMO MANTENER UNA RUTINA DEPORTIVA CON LA LLEGADA DEL FRÍO

La llegada del otoño o el invierno no puede ser la excusa que te sirva para posponer el deporte hasta épocas más cálidas y confortables. Además, aquí nunca tenemos el buen tiempo asegurado, así que es mejor adaptarnos. Cierto es que con frío nos da mucha más pereza salir, y qué decir si además está lloviendo, pero os aseguro que si conseguimos superar esa pereza, una vez en casita y después de una ducha, nos vamos a sentir de maravilla.

Por eso, en el post de este mes queremos daros una serie de consejos para salir a entrenar con frío sin morir en el intento.
1.- Vístete a capas

Usa la técnica de la cebolla, de manera que lleves varias capas de ropa encima y puedas ir quitándotelas o poniéndotelas en función de los cambios de temperatura del cuerpo. A veces el frío es tan intenso que tardamos en generar calor, pero una vez que empezamos a sudar pensamos en quitarnos algo de ropa. A la hora de ir quitándonos la ropa, siempre es mejor sentir un poco de calor, que no notar frío, especialmente en el pecho. Ya que si no, corremos el riesgo de coger frío.pexels-burst-373984 (1)

2.- Cuida las extremidades

El frío entra por los puntos terminales de nuestro cuerpo, es decir, la cabeza, las orejas, las manos y los pies. Si mantienes el calor en estas partes, lograrás conservar la temperatura que vayas generando en todo tu cuerpo. Para la cabeza puedes usar un gorro o gorra, o bien, una de esas bandas que cubren las orejas y gran parte de tu cabeza. Puedes usar también orejeras, que están diseñadas para mantener calentitas las orejas, a diferencia de traerlas expuestas a tanto frío que hasta pueden llegar a dolerte. Para las manos, usa los típicos guantes tejidos, pero, si vas a andar en bici, utiliza mejor los guantes especiales para frío, ya que estos están cubiertos en su parte exterior por un material como el nylon que no deja pasar el frío. Y para los pies, nada mejor que unas medias o calcetines térmicos (especiales para el frío) o bien de algodón o poliester. Si vas en bici, utiliza las cubiertas térmicas especiales para zapatos de ciclismo para impedir que llegue el frío o la lluvia a tus pies. Las hay sólo térmicas y las hay también para la lluvia.pexels-burst-374678-min

3.- Presta especial atención al calentamiento

Una vez vestido y antes de poner la última capa, empieza a calentar dentro de casa. Puedes hacer flexiones ligeras de tobillos, rodillas y piernas. Flexionar suavemente el cuello, brazos y muñecas. Hacer rotaciones con tus brazos y piernas pero todo muy ligero, recuerda que apenas estás preparándote. No trates de hacer estiramientos ni movimientos muy bruscos porque aún estás frío y podrías lesionarte.

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4.- Empieza el ejercicio despacito

Siempre empezamos a entrenar un poco más despacio del ritmo que luego vamos a llevar, para ir calentando; pero cuando hace frío esta parte toma más relevancia aún. Es importante empezar poco a poco, ya que nuestras articulaciones están todavía frías y les va a costar entrar en calor. Lo mejor es empezar poco a poco e ir aumentando el ritmo, sin prisa, hasta llegar al ritmo al que solamos entrenar normalmente.

5.- No te quedes frío
Una vez que ya hemos entrado en calor, sobre todo si hemos roto a sudar, es muy importante no quedarnos fríos. Como nos habremos ido quitando ropa, una vez que terminemos de entrenar nos la tenemos que volver a poner, aunque no sintamos frío. Lo ideal sería terminar el entrenamiento al lado de casa o del coche (si es que hemos ido en coche a algún sitio a entrenar), para poder ducharnos o cambiarnos de ropa rápido. Si tenemos que desplazarnos, nos tenemos que tapar bien.
¡Ah! Y dúchate lo antes posible para quitar la humedad del sudor y para que el agua caliente ayude a recuperar la temperatura de tu cuerpo.

6.- Hidrátate bien

Si cuando haces deporte necesitas la hidratación por la pérdida de líquidos y recompensar además el esfuerzo muscular, con el frío más. Bebidas calientes, tés, caldos, harán que equilibres temperatura y el cuerpo no sólo entre en calor sino que recupere minerales a la perfección. La sensación de frío engaña, pero también nos deshidratamos.
Aunque en casa estéis muy agustito o tengáis montado un gimnasio después del confinamiento, os aseguramos que no hay nada como entrenar al aire libre, por mucho frío que haga. En estos momentos nos hace falta respirar aire puro (a pesar de la mascarilla) y tratar de desconectar un poco de la situación, y para eso el deporte es la herramienta ideal. Además es la base de una vida sana y ayuda a reforzar el sistema inmunitario. ¡Ya no hay excusas!