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Consejos para combatir los excesos navideños | Iratxe Ayala

19 de diciembre 2018 en
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Ya tenemos aquí la Navidad. Querida por muchos, odiada por otros…¡y temida por todas las dietas! Según dicen, en estas fechas cada persona engorda entre 3 y 5 kilos. Teniendo en cuenta que no llega a 2 semanas, hay que decir que es una barbaridad; ya no sólo por el peso, sino por salud.

Es verdad que se nos juntan comidas familiares, cenas de empresa, con amigos, reencuentros con gente que hace tiempo que no vemos, compromisos… Parece que es imposible huir de esos kilos de más que vamos a coger. Pero, ¿si os digo que no es tan difícil como parece? Hoy os voy a dar una serie de consejos que, si los seguís durante estas fechas, os ayudarán a mantener esos excesos a raya y a empezar el nuevo año de una forma más saludable.

 

La clave está en los días del medio

Está claro que en los días “clave” no podemos resistir a la tentación y es muy difícil controlar lo que comemos. Además, esos momentos son para disfrutar con la familia y de la comida especial; no merece preocuparse por eso en la cena de Nochebuena. Eso sí, entre el 26 y el 30 de diciembre y entre el 2 y 5 de enero, tenemos que controlar.

Es muy fácil sucumbir a la tentación de comerse un trozo de turrón, unos polvorones, un trocito de panettone, los canapés que han sobrado… Como tenemos la bandeja a mano, vamos picoteando y para cuando queremos darnos cuenta, hemos arramplado con todo. En esos días intermedios hay que intentar evitar todos los dulces navideños, que además son hipercalóricos. Podemos tomar un trocito de turrón con el café, sí, pero sólo eso. Una opción para evitar esa tentación es esconder la bandeja, para que no nos entre por los ojos. La sacamos en los días clave, y listo.

Además, conviene es esos días hacer comidas más ligeras. Aumentar el consumo de ensaladas, cremas de verduras y fruta es una buena opción. Y no os olvidéis de la fibra. Si incluimos alimentos ricos en fibra, ayudaremos a la digestión y a evacuar el vientre hinchado.

En esos días del medio es muy importante también hacer deporte. Mucha gente tiene una rutina durante el curso, pero en navidades como que se relaja y se toma unas vacaciones de todo. Eso es un grave error, por un lado porque en estas fechas vamos a comer más que nunca y nos conviene quemarlo; y, por otro lado, porque después de dos semanas de parón y con algún que otro kilo de más, la vuelta a la rutina en enero se hace mucho más dura. Salir a correr, aprovechar para ir al monte, dar paseos largos, jugar con los peques de la casa, ir a patinar a la pista de hielo… Opciones hay muchas, así que ¡no hay excusa!

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En los días “clave”

Los días en los que tocan las “comilonas” está claro que nos vamos a pasar. Pero hay que evitar una serie de errores que casi todo el mundo comete:

  • Desayunar: hay que desayunar, tanto el día que toca comida potente, como el que toca cena, como al día siguiente. Mucha gente cree que no desayunando se ahorra unas calorías y va a compensar las de la comida, pero es un error muy grande. Si no desayunamos, llegaremos a la hora de la comida con mucha hambre, y entonces comeremos con más ansiedad, más rápido y más cantidad. Así que no arreglamos nada. Haced un desayuno más ligero de lo normal, pero desayunad.
  • Beber mucha agua: en estos días nos olvidamos un poco del agua para centrarnos en otro tipo de bebidas. Pero es muy importante estar bien hidratado. De esta manera, nos saciaremos antes, el cuerpo depurará mejor las toxinas y los excesos, y eliminaremos mejor el alcohol.
  • No pasarse con el alcohol: que si brindis por aquí, que si copita por allá… En estas fechas todos bebemos más alcohol de lo normal, muchas veces sin ni siquiera darnos cuenta. Pero el alcohol tiene muchísimas calorías y, además, son calorías vacías. No aportan ningún nutriente a nuestro cuerpo, al tiempo que nos “intoxican” el hígado.
  • Incluir ensalada entre los picoteos: además del típico jamón, los patés, el marisco y demás viandas, es muy interesante incluir algo de ensalada en los entrantes. Aporta pocas calorías y nos sacia, así, comeremos menos cantidad del resto de platos más calóricos.

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Y el 7 de enero, ¿qué?

Una vez que ha pasado toda la vorágine, que ya estamos hartos de comida, lo mejor es recuperar la rutina que teníamos antes. Si ya teníamos unas horas o días determinados para realizar ejercicio, hay que volver a ello el mismo día 7. Todos sabemos que en enero los gimnasios se llenan de buenos propósitos, pero luego pocos siguen. Si ya practicábamos ejercicio antes, hay que seguir. Si no, es un buen momento para empezar, pero poco a poco y siendo realistas: no podemos pretender machacarnos la primera semana, hay que lograr una rutina. En El Boulevard contamos con el gimnario Hydra que cuenta con todas las comodidades para que la vuelta a la rutina sea mucho más cómoda.

Si tenéis sobras de Navidad, lo mejor es deshacerse de ellas cuanto antes. De lo contrario, vamos a seguir pecando hasta que se acaben. Regalárselas a alguien (si es que encontráis alguien dispuesto a sacrificarse) es una buena opción, pero por ejemplo los polvorones o los turrones que estén sin abrir, se conservan bien durante unos meses. Los podéis guardar e ir comiéndolos más adelante, poco a poco, o sacarlos en una celebración especial. ¡¡No me digáis que no sería un puntazo sacarlos en una comida familiar en junio!!

Las primeras semanas después de navidades conviene también reducir el consumo de azúcar. En esas dos semanas nos hemos puesto morados, los picos de glucosa en sangre han sido como para romper cualquier aparato medidor y el cuerpo se acostumbra a eso. Si durante un par de semanas le damos mucho azúcar al cuerpo, luego nos va a seguir pidiendo, así que hay que intentar reducir ese consumo para que el cuerpo también se desintoxique.

Y, por supuesto, beber mucha agua y aumentar el consumo de frutas y verduras para ayudar a que el cuerpo se depure y se limpie de todos los excesos a los que lo hemos sometido.

Son muchas las pautas que os he comentado, pero no se trata más que de usar el sentido común. Es fácil seguir estos consejos y, si lo hacéis, seguro que el 7 de enero os sentiréis mejor. Lo dicho, no sólo por peso, sino por salud. ¡¡Espero que los pongáis en práctica!!

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